Las 10 picaduras de insectos más dolorosas
1. Hormiga bala (Paraponera clavata)
Llama mucho la atención que esta hormiga de apenas 3 cm de longitud sea el insecto que más dolor puede causarnos. Paraponera viene del griego ponerina
que significa dolor y el nombre de común de hormiga bala hace alusión a
que su picadura ha sido comparada con el dolor que puede causar un
balazo. Su distribución se extiende desde el Amazonas hasta la costa atlántica de Costa rica y Nicaragua. Bajo palabras del entomólogo Schmidt “es
un dolor puro, intenso y brillante. Como andar sobre brasas
incandescentes con clavos oxidados de siete centímetros taladrando el
tobillo“. Lo peor de todo es que la duración del dolor puede ser de entre 12-24 horas.
2. Avispa caza tarántulas (Pepsis formosa).
3. Avispa cartonera (Polistes dominula).
4. Hormiga roja cosechadora (Pogonomyrmex barbatus).
Esta pequeña hormiga de apenas 1 cm de longitud tiene fama de agresiva y su distribución se extiende desde el Sur de los EEUU hasta el norte de la Argentina. Su mordedura es “fuerte y constante. Como alguien usando un taladro para excavar en un uñero“.
5. Abeja de la miel (Apis mellifera). 
La abeja de la miel (Apis mellifica) es un insecto himenóptero fascinante por diversos motivos: por su proverbial función polinizadora , por su ordenada vida social, por la arquitectura interior en celdas hexagonales de su colmena y por su laboriosa producción de miel, cera y jalea real. ¡Pocas especias son campeonas en tantas disciplinas a la vez!
El cuerpo de las abejas es de color marrón oscuro cubierto de pelos dorados –lo que es ciertamente adecuado para la polinización involuntaria de las flores-, más abundantes y largos en el tórax. Las abejas viven en sociedad, el enjambre o colonia, constituído por individuos de tres castas. Las hembras obreras son, con mucha diferencia, las más numerosas; una sola colmena puede tener unos cuantos miles. Realmente honran su fama de laboriosas ya que realizan todos los trabajos de la colonia, desde salir en busca de néctar y polen de las flores hasta alimentar y cuidar las larvas. En el extremo del abdomen tienen un aguijón conectado a una glándula secretora de veneno. Si la abeja pica, el aguijón cargado de veneno quedará clavado como un arpón en el cuerpo de la víctima, mientras que la abeja, como un suicida sacrificado por la causa mayor de la colonia, morirá poco después. Los machos o zánganos son mayores, aunque menos numerosos y sin aguijón
6. Avispa carnívora (Vespula germanica).
7. Avispón (Dolichovespula maculata).
Realmente no es un avispón verdadero, pertenece al mismo grupo de las
avispas chaqueta amarilla como la anterior. Puede llegar a medir 2 cm y
la podemos encontrar ampliamente distribuida en América del Norte. El
dolor que causa es “desbordante, ligeramente crujiente. Similar a pillarse la mano con la puerta“.

8. Hormiga de la acacia (Pseudomyrmex spp.)

9. Hormiga de fuego (Solenopsis spp.)
Sin llegar a medir ni 1 cm, existen 280 especies distintas dentro de
este género repartidas por todo el mundo conocidas como hormigas de
fuego y sí, lo habéis adivinado, su nombre común hace referencia a que
su picadura provoca la misma sensación que el fuego sobre la piel. Según
nuestro entomólogo el dolor es “afilado, repentino, suavemente alarmante. Como andar sobre una alfombra de pelo largo y recibir un calambrazo“.
10. Abejas en general (Apis spp.)
Sin tener en cuenta las especies antes mencionadas, el resto de
abejas en general poseen el nivel de dolor más bajo de las escala,
descrito como “Ligero, efímero. Como arrancarse un pelo del brazo“.
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